Durante la penúltima semana de enero, desde la Enfermería Escolar, se ha impartido a los alumnos de quinto a octavo una serie de talleres relacionados con la salud.

En el taller impartido a quinto, los alumnos han aprendido a identificar y expresar situaciones que les ponen nerviosos y usar métodos que les ayudan a relajarse. Quizás es difícil pensar que ellos puedan sentir estrés, sin embargo, los últimos estudios realizados en España indicaron que los niveles de estrés eran muy elevados en niños y adolescentes desde los ocho años. Es por ello que se les han proporcionado ciertos trucos y herramientas para que puedan seguir practicando y aprendiendo en casa.

Los alumnos de sexto realizaron un taller de Primeros Auxilios y aprendieron aquellos primeros procedimientos y técnicas básicas e inmediatas que cualquier persona, sin necesidad de ser un profesional médico, le aplicarían a una víctima de un accidente o de una dolencia repentina.

Los alumnos de séptimo curso, debido al incremento de obesidad y sobrepeso en los últimos años, además de las alteraciones de la conducta alimentaria que se han convertido en un serio problema de salud entre los más jóvenes, han participado en el taller de educación para la salud sobre Alimentación y Trastornos de la Conducta, donde les han recordado la importancia del fomento de hábitos saludables a través de una dieta variada, equilibrada y la realización de ejercicio físico.

Y, por último, los alumnos de octavo curso han participado en el taller de RCP (reanimación cardiopulmonar) consistente en una formación teórico-práctica donde han aprendido a identificar los diferentes tipos de accidentes, cadena de supervivencia, uso correcto del número 112, posición lateral de seguridad, conocer el funcionamiento de un desfibrilador, práctica de la técnica de RCP y atragantamiento.

Todo ello con el objetivo de proporcionar a los alumnos una formación que vaya mucho más allá de lo puramente académico.