San Nicolás camina con su saco pesado por el bosque y sube la cuesta hasta La Mairena, está a punto de llegar. Visita a los niños en el Centro de Educación Infantil y les trae regalos.

Cantamos y le recitamos su refrán, lo que le hace muy feliz y luego le despedimos. Hasta el año que viene, querido San Nicolás, que volverá a visitar, casa por casa.