Día de Europa y fin de la guerra: un acto especial en el Colegio Alemán de Málaga
El 8 de mayo es una fecha ampliamente reconocida por su significado histórico: el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Sin embargo, pocos saben que el 9 de mayo ocupa también un lugar especial en el calendario europeo. Conocido como el «Día de Europa», conmemora el discurso con el que el entonces ministro de Asuntos Exteriores francés, Robert Schuman, sentó el 9 de mayo de 1950 las bases de lo que hoy conocemos como la Unión Europea.
Este año, ese doble significado fue el punto de partida de algo nuevo: el Colegio Alemán de Málaga y el Lycée Français International de Málaga celebraron juntos la fecha. El 8 de mayo, unos 75 alumnos y alumnas de 1.º de bachillerato de ambos centros, junto con invitados oficiales, se reunieron en el Salón de Actos del Colegio Alemán para reflexionar, debatir y hacer Europa tangible.
El acto se abrió con el Himno de Europa. El director Thorsten Nehls dio la bienvenida a los asistentes en tres idiomas y habló sobre lo que Europa significa hoy: solidaridad, responsabilidad y la obligación de vivirla activamente. A continuación intervinieron el cónsul alemán Franko Stritt Grohe y la cónsul general francesa Marjorie Vanbaelinghem, quienes subrayaron la importancia histórica de este día y la responsabilidad compartida que de él se deriva.
Especialmente impactante fue la presentación de la escuela militar franco-alemana «Tigre» a cargo de la Teniente-Coronel Johanna Wiesenmüller y la Capitana Florence Gourdon. Dos mujeres, dos naciones, una historia común desde 1945 que muestra lo lejos que ha llegado Europa en más de 80 años.
El punto culminante de la mañana fue la mesa redonda. Diez alumnos y alumnas, cinco del Lycée Français International de Málaga y cinco de nuestro colegio, debatieron en español sobre Europa. Con pasión, con reflexión y con una sintonía notable. Fue emocionante comprobar con qué naturalidad estos jóvenes entienden Europa como su espacio común.
El acto en el Colegio Alemán de Málaga demostró de forma ejemplar cómo los colegios alemanes en el exterior puede funcionar como puentes entre culturas. Tras el programa oficial, todos compartieron un refrigerio. Conversaciones, risas, nuevas amistades y en el patio un espontáneo partido de fútbol. Incluso antes de que terminara el acto, ya se estaban haciendo planes para el año que viene.
Europa empieza exactamente aquí.























